Green Rat

A lo largo de la historia el cine y la industria de la automoción han ido de la mano. Todos asociamos algún coche con alguna película o viceversa. Yo por ejemplo tengo gravada la persecución de Ronin entre el Audi S8 y el Mercedes 450 6.9, o por ejemplo el Porsche 911 del agente Mike Lowrey subiendo de vueltas para dejar atrás un AC Cobra. Pero sí hay un icono del cine que aúna los dos mundos ese es Steve McQueen. Por el garaje del bueno de Steve han pasado algunas de las mejores maquinas que se recuerdan. Uno de ellos fue el Jaguar XKSS, el denominado como “el primer supercoche de la historia”. Hermano del Jaguar D-Type, ganador tres veces consecutivas en Le Mans, 1955, 1956 y 1957, el XKSS estaba destinado a formar parte de la historia de la automoción.

El Jaguar D-Type tenía una caja de cambios manual de 4 velocidades y un motor de 6 cilindros en línea de 3.5 litros alimentado por 3 carburadores Weber 45 DCM, entregando 250 CV con 230 km/h de velocidad punta y 5,5 segundos en el 0 a 100 km/h, números que aun hoy son impresionantes. Claro dominador de la década de los 50 en muchas ocasiones Jaguar copaba las primeras posiciones de las carreras. Con su innovador monocasco acerco el mundo de la aeronáutica al segmento del diseño de vehículos de competición. Construido en su gran mayoría en aluminio el D-Type fue toda innovación en lo que a aerodinámica, diseño e ingeniería se refiere. Hasta 1958 cuando las normas cambiaron en Le Mans, y la limitación de cilindrada afecto a Jaguar, la marca británica se situó por encima de sus competidoras alemanas e italianas. Años más tarde este modelo siguió dándole alegrías a la marca del felino ya que uno de los Jaguar D-Type se convirtió en el Jaguar más caro de la historia al ser vendido por 21,78 millones de dólares.

De este coche se construyeron 18 unidades para el equipo oficial Jaguar, 53 para pilotos privados, 16 que se convirtieron en el XKSS vendidos principalmente en el mercado americano y 9 que se habían perdido en el incendio de febrero de 1957. Pero esas nueve unidades no se perdieron, simplemente se quedaron esperando a que llegase su momento, y ese momento es ahora. Jaguar va a fabricar esas 9 unidades de forma totalmente artesanal, como ya hicieron con el proyecto Jaguar E-Type Lighweight.

Heredero de este modelo mítico es el último deportivo de Jaguar, el Jaguar F-Type. Uno de esos deportivos que se pueden pedir con caja de cambios manual y que viene con sonido de los 60. Un deportivo que me gustaría ver más en la calle y sobre todo poder escucharlo y que creo que estaría en el garaje de Steve McQueen junto a otras joyas de la automoción.

Green Rat
PREVIOUS POST
La vieja escuela quizás sea mejor
NEXT POST

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *