La vieja escuela quizás sea mejor

Hoy retomamos las entradas en nuestro blog. El pasado 12 de octubre, aprovechando el descanso patrio apareció en las sugerencias que me hacen los señores de YouTube un video del gran Chris Harris para Top Gear. Y durante 17 minutos se han despertado esas ilusiones que surgen cuando ves que en la prueba no se habla del equipamiento sino de sensaciones, sonidos, potencia, dirección y sobre todo sensaciones. Vemos en el presentador que disfruta del coche, muestra esa pasión británica, esa emoción que hace que lo único que quieras hacer es salir a la carretera y conducir con la radio apagada en una carretera de curvas, como si te encontrases de camino a Monaco o cruzando la Transfagarasan. El video es tan bueno por lo que dice el probador como por los silencios en los que se escucha ese sonido de motor subiendo revoluciones. ¿Y cuales son los dos coches que provocan estas sensaciones? Pues son dos coches que recuerdan una época pasada, el Aston Martin V12 Vantage S y el Porsche 911 R. ¿El denominador común de estos dos coches? Una caja de cambios manual.

Los datos técnicos, el Aston Martin, como dice su nombre, debajo del capo monta un motor de 5935 cc V12 atmosférico, montado delantero-central de tracción trasera, de 0 a 100 en 3.7 segundos, velocidad máxima 330 km/h. La caja de cambios dogleg de siete velocidades. El Porsche, motor trasero aspirado bóxer de 6 cilindros de 4.0 litros, cambio manual deportivo de 6 velocidades GT totalmente nueva, aceleración de 0 a 100 en 3.8 segundos, velocidad máxima 323 km/h. Estos son los datos técnicos de los dos coches que las podemos ver en la página web de cada uno, y hasta aquí llegamos con datos objetivos, porque de aquí en adelante y siempre parafraseando al probador, Chris Harris, todo lo que voy a exponer son datos subjetivos, de sensaciones de tacto del volante, de cómo el coche entra en la curva y de cómo subviraje o sobrevira.

El video, aunque está en inglés, está muy bien montado, muy buenos planos y merece la pena verlo. El inicio con Chris Harris trabajando la pierna para volver a sentir lo que es conducir un coche con caja de cambios manual nos deja adivinar que este video se va a centrar en eso, en la caja de cambios manual. Las nuevas cajas de cambio automáticas han mejorado muchísimo, infinitamente, los dobles embragues, la informática y todo el avance en el mundo de la automoción hacen que la conducción sea fina, precisa, milimétrica, los desarrollos aprovechan al máximo los motores y sobre todo facilitan nuestra vida diaria. Pero estos dos coches no son para tener prisa, no son para agobiarse en los atascos sino para escucharlos. Y esto es lo que nos transmite este video.

La prueba se desarrolla en carretera y en circuito. La carretera es su lugar preferido, donde aprovechar ese cambio manual, donde dejar que el cuentarrevoluciones suba de vueltas, donde descubrir el factor de la 3ª o como dice en el video C. Harris, “the third gear factor”. Estos coches piden subirlos hasta las 7.000 rpm, sintiendo el empuje en todos los regímenes del coche. El V12 del Aston Martin es increíble. Una dirección suave, un paso por curva muy intuitivo y un cambio que te obliga a aprender, a volver a aprender a conducir. En definitiva un coche con personalidad, que te hace sentir oficial. En el circuito, marcaría la palabra rápido, es lo que sacamos del video, no lo parece pero es un coche rápido, que con su tracción trasera hace de la conducción una buena experiencia.

En cuanto al 911, sólo diría que brillante, no podía ser de otra manera en la marca alemana, aunque sí que encuentran una sola pega, no tiene asientos traseros. Es lo único que se puede poner como pega. Según ves el video y escuchas los comentarios vienen palabras como que parece más rápido que el RS, que la dirección es ágil es increíble y ves como enlaza una curva con la otra y piensas, ese es mi coche. Resumiéndolo en una sola frase de C. Harris, otra clase maestra de Porsche.

La conclusión que saco yo de este video? Que estoy de acuerdo con el presentador, en este caso la vieja escuela, la palanca de cambios es más divertida, es más emocionante, es una visión romántica, pero hay coches que necesitan ser así porque de otra manera no tendrían sentido en este mundo. Yo en mi experiencia aunque he tenido la suerte conducir algún V6 y algún V12, todos ellos han sido con cajas de cambio automáticas, pero por ejemplo un pequeño Rover 216 Coupe, motor Honda de 136CV, heredero de los míticos Rover P5 Coupe, puede hacer que un viaje por carretera secundaria revirada sea divertido y que el sonido de ese pequeño motor subiendo por encima de las 4.000 rpm te haga pensar en lo que se sentiría en un V12 con una caja de cambios manual.

Por lo tanto señor Cris Harris, gracias por esta prueba y por ver que hay coches que escapan de la lógica y de la mesura que estamos viendo en el mundo de la automoción.

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